En la sociedad moderna, el uso de agujas es cada vez más común. Tatuajes, inyecciones, microagujas, dermarollers, microblading… con tantos procedimientos diferentes, es inevitable que alguna vez tengas contacto con la piel. ¿Qué pasa con el 20% de las personas que le tienen miedo a las agujas? Superar las fobias es difícil, pero no estás solo. Es importante que te esfuerces por conseguir la vacuna contra la COVID-19 por el bien de todos, pero a veces la sola idea de programar una inyección puede ser bastante abrumadora. Este blog trata sobre cómo superar el miedo a las agujas y a las inyecciones. Hablaremos de los signos y síntomas, cómo superarlo y cuándo buscar ayuda. Puede que te lleve un tiempo sentirte cómodo con las agujas, pero tomar medidas para ayudarte a ti mismo significa que tu miedo no te afectará. Realizar ciertas actividades te ayudará a superar tu fobia para que puedas ponerte inyecciones que te ayuden a mantenerte sano y seguro.
¿Qué es la fobia a las agujas?
La fobia a las agujas es un miedo a las agujas y a las inyecciones que suele desarrollarse a partir de malas experiencias pasadas con ellas. Este miedo es extremadamente común: 1 de cada 10 personas reporta tener miedo a las agujas, pero se estima que 2 de cada 10 experimentan miedo a las agujas sin reportarlo. No hay nada de qué avergonzarse, y existen diversos ejercicios y técnicas que puedes usar para mitigar el miedo.
¿Cómo saber si tengo miedo a las agujas o fobias?
El síntoma más común de la fobia a las agujas es la sensación de desmayo o incluso desmayo. Esto puede ocurrir al pensar en agujas o durante el procedimiento. Cuando empiezas a sentir desmayo, tu frecuencia cardíaca y presión arterial aumentan y luego bajan rápidamente. Existen otros síntomas de fobia a las agujas, como el pánico y la tensión antes de una cita.
Entendiendo el miedo
Las fobias pueden tener su origen en factores ambientales y genéticos. Los niños que tienen un familiar cercano con una persona con fobia son más propensos a desarrollarla. Los eventos angustiosos o traumáticos también pueden desarrollar ciertas fobias. Si el miedo proviene de una zona dolorosa, puede ser útil aplicar una crema anestésica en la zona si necesita una inyección rápidamente. Independientemente del origen de su fobia, siempre hay una manera de superar el miedo a las agujas y las inyecciones, ¡así que siga leyendo!
¿Cómo superar el miedo a las agujas y las inyecciones?
- Informe a la persona que le va a administrar la inyección sobre su fobia. Lo comprenderá perfectamente y sabrá tomar ciertas precauciones para que se sienta seguro. Podrá responder a cualquier pregunta que tenga e intentar distraer su atención de la aguja para que el proceso le cause menos miedo.
- ¿Qué te hace sentir seguro? ¿Hay alguna medida que podrías tomar para sentirte más cómodo? Por ejemplo, podrías ir al lugar de la inyección con un amigo o familiar.
- Si alguna vez se ha desmayado por recibir una inyección, puede aprender una técnica de tensión aplicada.
- Si siente pánico al dirigirse al lugar de la inyección, puede probar ciertos métodos de respiración para relajar la mente y el cuerpo.
- La aguja no será demasiado dolorosa, pero si el miedo se basa en el dolor, siempre puedes aplicar una crema anestésica aproximadamente una hora antes de la inyección para minimizar el dolor.
- Las fobias se originan en la mente, por lo que distraer tus pensamientos es una de las mejores técnicas que puedes utilizar.
¿Qué métodos físicos existen para ayudar al miedo a las agujas e inyecciones?
Hay dos métodos comunes que puedes usar para calmar tu cuerpo y mente antes de enfrentarte a tu miedo. Estos ejercicios son ideales si te encuentras en una situación que te provoca ansiedad y necesitas calmarte rápidamente.
Tensión aplicada para el desmayo : Esta técnica le ayudará a normalizar su presión arterial para minimizar el riesgo de desmayo. Primero, siéntese y tense los músculos de los brazos, las piernas y la parte superior del cuerpo, manteniendo la tensión entre 10 y 15 segundos. Inmediatamente después de relajar la tensión, debería sentir que su cara se calienta. Mantenga una posición sentada relajada durante 30 segundos y repita el proceso otras 5 veces. Si practica este método 3 veces al día durante una semana antes de la inyección, estará mejor preparado para la misma. Tenga cuidado de no tensar los músculos de la cabeza ni ninguna parte del cuerpo donde tenga alguna afección médica.
Técnicas de respiración : Reducir la ansiedad es posible practicando ciertas técnicas de respiración. Al respirar lenta y profundamente, tu sistema nervioso recibirá la señal de calma. Para ello, siéntate con una postura erguida y cómoda, relaja los hombros y la mandíbula y coloca la mano sobre el estómago. A continuación, respira larga y profundamente por la nariz y exhala por la boca. Si no te sientes bien, no lo fuerces, simplemente trabaja a tu ritmo. Repite este proceso cinco respiraciones diarias durante una semana. Al finalizar, estarás preparado para afrontar tu miedo y utilizar la técnica en situaciones que aumenten tu ansiedad.
La técnica de exposición gradual o terapia de exposición graduada
A veces es imposible escapar del miedo, pero incluso si no fuera así, afrontarlo de frente siempre es mejor que evitarlo. No te preocupes, no necesitas sumergirte en el abismo, simplemente ve paso a paso. Una técnica comprobada que puedes usar es desarrollar una "escalera del miedo": escribe una lista de 4 a 10 procedimientos que te dan miedo, ordenados por dificultad. Luego, puedes calificar cada miedo en una escala del 1 al 10.
A continuación se muestra un ejemplo de 'escalera del miedo':
|
Recibir una inyección |
10/10 |
|
Ver a alguien recibir una inyección en la televisión |
8/10 |
|
Ver fotografías de personas siendo inyectadas |
7/10 |
|
Estoy pensando en ponerme una inyección |
5/10 |
Si algún paso le resulta particularmente difícil de superar, quizás le convenga dar más pasos con pendientes suaves. Por ejemplo, mire fotografías de lo que sucede antes de la inyección y luego mire fotografías de la inyección en el brazo.
Empieza a subir la escalera : Empieza con la opción que menos te asuste, dedicando unas horas al día a dejar que tu ansiedad aumente y disminuya a su propio ritmo. Si entras en pánico en esos momentos, puedes usar técnicas de tensión aplicada y respiración para ayudarte a regular la ansiedad. Si intentas un paso y te resulta especialmente difícil, puedes practicarlo varias veces hasta que tu ansiedad disminuya a un nivel que puedas soportar.
Cuándo deberías consultar a un terapeuta
Consultar con un terapeuta es la mejor manera de superar el miedo a las agujas e inyecciones. Sin duda, deberías consultar con un terapeuta si tu fobia interfiere con tus actividades diarias o si piensas en ella durante gran parte del día. Si la fobia te avergüenza y te hace querer evitar ciertas situaciones, también deberías hablar con tu terapeuta. Un ejemplo sería evitar una inyección durante un periodo prolongado.
Esperamos que este blog te haya ayudado a dar el primer paso para superar el miedo a las agujas y las inyecciones. Si te preocupa el dolor que pueda causar una inyección, usar una crema anestésica puede ser beneficioso. Esto te permitirá vacunarte contra la COVID-19 más rápido.