Han pasado meses desde que decidiste hacerte un tatuaje, tienes tableros llenos de ideas en Pinterest, pero ahora es momento de dar el siguiente paso. Quieres estar lo más preparado posible para evitar efectos secundarios, ¡pero esto no te lo enseñan en la escuela! ¡No te asustes! En este blog, hablaremos sobre cómo elegir un artista, pedir cita, elegir el tamaño, la ubicación y el color de tu tatuaje. Además, también hablaremos sobre el antes, el durante y el después de tu cita. ¡Hagamos que esta cita sea más memorable, menos estresante y aún menos dolorosa!
Encontrar al artista adecuado
Pase lo que pase, por favor, no te dejes llevar por el impulso, elijas un diseño de un libro y te tatúes ahí mismo. Una razón por la que digo esto es porque si tienes una experiencia con un tatuador poco amigable, podrías empezar a asociar tu tatuaje con una experiencia desagradable. Otra razón es que no sabes con qué estilo se siente más seguro ese tatuador; podría darle su toque personal cuando no es lo que tenías en mente. Por último, puede que no sepas cómo se verá su tatuaje una vez curado, ya que puede desvanecerse con el tiempo.
Lo recomendable es revisar sus redes sociales y familiarizarte con su estilo, los colores que usan y su experiencia. Ahora que puedes guardar fotos en Instagram, es mucho más fácil seguir a diferentes tatuadores de tu zona y guardar los diseños que te gustan. Después de un mes siguiendo y conociendo a diferentes tatuadores, deberías tener una mejor idea de quién te interesa.
Concertar una cita
Si el tatuador que buscas está en redes sociales, normalmente tendrá un enlace a un sistema de reservas. Si no lo tiene, puedes enviarle un correo electrónico o un mensaje directo si tienes alguna pregunta antes de la cita. Siempre dale a tu tatuador detalles sobre cómo quieres que se vea tu tatuaje y proporciónale fotografías como referencia. Esto le permitirá a tu tatuador comprender mejor quién eres y qué tipo de look buscas. Si quieres color, envíale fotografías de los colores que buscas para que el tatuador pueda prepararte adecuadamente. Comparte solo tatuajes de otros artistas como inspiración, no para copiar. La mayoría de los tatuadores no copian el diseño de otros por etiqueta, por eso elegir un estilo es clave.
Preparándome para mi cita
¡Cuanto más preparado estés, mejor! Como dijo Benjamin Franklin: «Si no te preparas, te preparas para el fracaso». Esto no solo ayuda al tatuador, sino que también te beneficia a ti, ya que saber qué esperar te hará sentir menos ansioso ante la situación.
Algunos tatuadores intentarán agendar una consulta para comprender mejor tu visión. En esta consulta, hablarás brevemente sobre los diferentes diseños que tienes en mente, si hay algo simbólico o sentimental que quieras representar y qué colores prefieres. ¡La consulta también es una excelente oportunidad para hacer preguntas!
Aunque creas que podría calmar los nervios, ¡el alcohol no es la solución! El alcohol diluye la sangre, lo que significa que el proceso podría ser mucho más sangriento de lo necesario. ¡Siempre come al menos una hora antes de la cita, especialmente para los más sensibles! Mantente hidratado, pero no tomes demasiada cafeína, ya que podría causarte nerviosismo, algo que no deseas para una obra de arte tan compleja.
Cuando llegues
Asegúrate de llegar puntualmente y seguir las normas de COVID-19 usando mascarilla. ¡No olvides traer tu identificación! El artista te pedirá que completes un formulario y te laves las manos antes de la cita. Es posible que tengas que esperar de 5 a 10 minutos mientras preparan el área para que esté bien limpia y todo listo.
Si le preocupa el dolor que pueda causar el tatuaje, se recomienda aplicar crema anestésica unos 90 minutos antes de la sesión. Esto puede ser especialmente útil si se va a hacer un tatuaje cerca del hueso o en una zona de piel fina, como la cabeza o las costillas.
Después de lavarte las manos y llenar el formulario, tu tatuador te mostrará su diseño (no te lo mostrará antes de la cita para evitar que uses su diseño y te vayas con un tatuador más económico). Si quieres hacer algún cambio, no hay problema, siempre y cuando lo pidas con respeto y sin usar lenguaje ofensivo.
Durante el proceso del tatuaje
El tatuador limpiará y afeitará la zona donde quieres tatuarte. Luego, convertirá el diseño en una plantilla en el lugar donde quieras tatuarte. ¡Listo para el momento que tanto has esperado! Si te has aplicado crema anestésica donde está el tatuaje, ¡no sentirás nada! Si no lo has hecho, prepárate para un rasguño vibrante y agudo.
Cuidados posteriores al tatuaje
Una vez que tu tatuaje esté terminado, tu artista lo limpiará y lo envolverá en film transparente. Recibirás consejos sobre el mejor cuidado de tu tatuaje, ya sea por correo electrónico o mediante una hoja informativa. Tu artista te informará sobre lo que mejor se adapta a él y a sus clientes, y te ofrecerá consejos personalizados para tu tatuaje. Como regla general, deja el film transparente puesto durante unas 4 horas y, al ducharte, ¡no uses jabón! Los químicos del jabón pueden dañar tu tatuaje. Puedes comprar jabones y ungüentos específicos para tatuajes que pueden ayudar con el proceso de curación. Aunque parezca tentador, no te rasques ni te toques el tatuaje, ya que puede alterar su aspecto y prolongar el proceso de curación.
En general, hacerse un tatuaje es una experiencia que muchos adoran, ¡no te preocupes! Si algo sale mal, siempre puedes contactar con tu tatuador y pedirle consejo. ¡Tu tatuaje lucirá genial! Si te interesa comprar productos para la cirugía y el cuidado posterior del tatuaje, ¡visita nuestra página web!